






Cómo hacer las preguntas correctas para aceptar las respuestas válidas, las supuestas verdades, las que no son una interrogación de todo lo que pudo pasar, y aceptar con franqueza y certeza. Como evadir las palabras lanzadas, los silencios cortantes y las estúpidas ausencias, los inevitables equívocos, las miradas eludidas, la pérdida, cómo evitar las caidas, los tropiezos, los merodeos, los ya no te quiero, los nunca te quise, como rehuir el dolor, cómo asumir el declive, el fracaso, el derrumbamiento, el desplome, la ruina de todos los momentos conservados en miles de cajas, en millones de cartas que se acumulan, se amontonan y vuelven a surgir otra vez, como sueños que se cortan en medio de la noche, cómo coches que pasan rápidos y no se detienen.